Ubisoft Entertainment, el reconocido estudio de videojuegos, ha anunciado un plan de reestructuración que incluye la propuesta de 200 bajas voluntarias en su sede central en Francia. Esta medida forma parte de un ambicioso “reinicio” de la compañía, que contempla una reorganización de su modelo operativo, la cancelación de seis proyectos de juegos y una revisión de sus objetivos de ahorro de costes y previsiones financieras.
Según un comunicado oficial, Ubisoft se encuentra en negociaciones con los representantes de los trabajadores para definir los términos de estas salidas. La empresa cuenta con una plantilla global de aproximadamente 17.000 empleados, de los cuales alrededor de 1.100 se encuentran en la sede ubicada cerca de París.
La multinacional comunicó el pasado jueves un “importante reajuste” estratégico con el objetivo de alcanzar un “crecimiento sostenido a largo plazo”. Yves Guillemot, fundador y consejero delegado de Ubisoft, enfatizó que las medidas implementadas son “necesarias para construir una organización más centrada, eficiente y sostenible”.
“Estas acciones representan un punto de inflexión crucial para Ubisoft”, declaró Guillemot, advirtiendo que la reorientación estratégica tendrá un impacto notable en los resultados financieros de la compañía a corto plazo, particularmente en los ejercicios fiscales de 2026 y 2027. No obstante, confía en que esta transformación permitirá a la empresa renovarse y fortalecerse.
El nuevo modelo operativo de Ubisoft, que se implementará a partir de abril, se basará en cinco “casas creativas” respaldadas por una red centralizada que proporcionará recursos de desarrollo, servicios compartidos y una nueva sede de operaciones.
Asimismo, Ubisoft ha decidido suspender el desarrollo de seis juegos que no cumplían con los nuevos estándares de calidad establecidos. Entre estos proyectos se encuentra el ‘remake’ de ‘Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo’, junto con otros cuatro títulos que aún no habían sido anunciados, incluyendo tres nuevas propiedades intelectuales (IP) y un juego para dispositivos móviles. En contrapartida, la compañía destinará mayores recursos al desarrollo de siete juegos existentes para asegurar que cumplan con los estándares de calidad mejorados y maximicen la creación de valor.
Paralelamente, Ubisoft intensificará sus esfuerzos para reducir costes y mejorar la eficiencia estructural, buscando una mayor agilidad organizativa y una mejor alineación de sus gastos con sus prioridades estratégicas. Se están considerando posibles desinversiones de activos.
Como parte de esta estrategia de optimización y adaptación al mercado, Ubisoft cerró sus estudios en Halifax (Canadá) y Estocolmo (Suecia) en enero. Además, se llevarán a cabo reestructuraciones en sus sedes de Abu Dabi, RedLynx y Massive.
Ubisoft prevé completar en marzo su programa actual de ahorro, que busca reducir los costes fijos en al menos 100 millones de euros en comparación con el ejercicio 2024-25, superando así el objetivo inicial en un año. La compañía también ha establecido una nueva meta de reducción de costes fijos de 200 millones de euros adicionales para los próximos dos años, lo que elevaría el recorte total de costes fijos desde el ejercicio 2022-23 a aproximadamente 500 millones de euros.
Finalmente, Ubisoft ha revisado sus proyecciones financieras para el ejercicio 2025/26, anticipando pérdidas antes de impuestos y gastos por intereses (EBIT) de alrededor de 1.000 millones de euros. Esta cifra refleja una disminución en las expectativas de reservas netas y el impacto de las medidas de transformación, que implicarán una amortización de aproximadamente 650 millones de euros.
