Kyiv ha denunciado haber frustrado planes de asesinato dirigidos a altos funcionarios del gobierno ucraniano, atribuidos a Rusia. Según informes de varios medios, entre ellos Le Journal de Montréal, La Presse, La Croix, 20 Minutes y L’Indépendant, las autoridades ucranianas habrían interceptado un comando ruso involucrado en estos complots.
Las fuentes señalan que la operación, denominada “Enigma 2.0” por L’Indépendant, implicaba el pago de 100.000 dólares por cada objetivo. El comando habría sido interceptado en colaboración con las autoridades moldavas.
La Croix informa además sobre un incidente relacionado en Sebastopol, donde se registró una muerte. Los detalles específicos de este evento no se han ampliado en los informes disponibles.
Las denuncias de Kyiv sugieren un intento deliberado por parte de Rusia de desestabilizar el gobierno ucraniano a través de la eliminación de figuras clave. Las investigaciones continúan para determinar el alcance total de la operación y la identidad de los objetivos previstos.
