Un incendio devastador en el depósito del Teatro de Ulm ha resultado en una condena de seis años y medio de prisión para un hombre de 42 años, declarado culpable de incendio premeditado por el Tribunal Regional de Ulm el miércoles. El daño se estima en alrededor de 11 millones de euros, aunque para el teatro, la pérdida es incalculable.
El hombre, desesperado tras ser desalojado
El hombre, que se encontraba en una situación de desesperación tras ser expulsado de un antiguo centro de paquetería, había establecido un refugio improvisado con otros indigentes. A través de un agujero en la pared, accedieron al depósito del teatro, donde aparentemente se habían instalado utilizando parte del material escénico. Un día antes del incendio, fueron descubiertos y desalojados del centro de paquetería, lo que desencadenó los trágicos acontecimientos.
El tribunal determinó que el acusado incendió intencionalmente el lugar en varios puntos, en represalia por la pérdida de su refugio. El edificio quedó prácticamente destruido durante la noche de finales de junio, causando daños estimados en casi once millones de euros. La pérdida es inmensa, ya que se destruyeron incluso valiosas piezas históricas que no pueden ser reemplazadas.
La defensa cuestiona la culpabilidad del hombre
Un experto en el juicio concluyó que el incendio en el depósito del Teatro de Ulm fue provocado intencionalmente, ya que el fuego se inició en al menos cuatro puntos diferentes en un lapso de 15 minutos, descartando causas técnicas o autoignición.
La defensa, si bien no cuestionó que el incendio fue provocado, planteó dudas sobre la identidad del autor: “¿Tenemos la certeza de que fue mi cliente?”. Según la fiscalía, el acusado confesó los hechos ante testigos, pero negó haberlo hecho ante el perito.
La defensa argumentó que el hombre tiene rasgos esquizoideos y un grave problema con el alcohol, lo que podría haber afectado su capacidad de discernimiento. Sin embargo, ni la fiscalía ni el tribunal estuvieron de acuerdo. Según el tribunal, no se detectó una cantidad significativa de alcohol en el momento del incidente, y no se consideraron apropiadas las condiciones para una estadía en una clínica psiquiátrica o de rehabilitación.
El acusado no quiso hacer declaraciones ante el tribunal. El acusado puede presentar una apelación, y la sentencia aún no es definitiva.
