Investigadores de la UNAM han identificado una posible relación entre el consumo de sucralosa y un mayor riesgo de cáncer de colon, lo que podría generar cambios en los hábitos de consumo de bebidas “light”, especialmente en México, el país líder mundial en consumo de refrescos.
Este hallazgo se produce en un contexto de aumento de casos de cáncer de colon en personas cada vez más jóvenes, coincidiendo con un alto consumo de bebidas e infusiones endulzadas con edulcorantes no calóricos.
De confirmarse sus implicaciones en humanos, este estudio podría llevar a una reevaluación de las recomendaciones sanitarias y la percepción de seguridad de los productos “sin azúcar”, especialmente en mujeres embarazadas, lactantes y consumidores habituales.
La sucralosa, bajo la lupa científica de la UNAM
La investigación fue liderada por Sonia León Cabrera, académica de la FES Iztacala, quien analizó los efectos del consumo de sucralosa en etapas tempranas del desarrollo.

La investigadora explicó que decidieron estudiar los efectos de la sucralosa en recién nacidos de madres que la consumieron durante la etapa perinatal, observando alteraciones inflamatorias y metabólicas relevantes.
Los experimentos revelaron que la descendencia presentó alteraciones intestinales e inmunológicas que podrían aumentar la susceptibilidad a enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer de colon en la edad adulta.
Cambios en consumo, advertencias y grupos de riesgo
Uno de los hallazgos más importantes fue el mayor desarrollo de tumores en modelos animales expuestos a sucralosa durante la gestación y lactancia, lo que ha generado preocupación sobre su uso cotidiano.
“La sucralosa no es inocua y puede aumentar la susceptibilidad de desarrollar cáncer de colon”, afirmó León Cabrera, al describir la pérdida de control tumoral en células inmunitarias.
Los investigadores recomiendan tener especial cuidado con el consumo de bebidas “light” y productos endulzados artificialmente, especialmente en países con un alto consumo como México:
- Refrescos light
- Bebidas saborizadas y tés embotellados
- Infusiones industrializadas
- Jarabes y productos farmacéuticos
“Se debería considerar que las mujeres embarazadas y las lactantes también eviten el consumo de edulcorantes no calóricos”, concluyó la investigadora, subrayando que las normas actuales podrían ser insuficientes a la luz de la nueva evidencia científica.
