Estados Unidos ha retenido al menos dos petroleros vinculados a Venezuela, según reportes de prensa. Uno de los buques navegaba bajo bandera rusa, mientras que el otro pertenece a una flota considerada de “sombra”.
Las autoridades estadounidenses también han interceptado un petrolero conectado con Venezuela en el Atlántico, según informan medios locales.
En respuesta a la retención de los buques, Rusia ha manifestado que ningún estado tiene derecho a utilizar la fuerza contra embarcaciones extranjeras. Esta declaración subraya la tensión diplomática en torno a estos incidentes.
Paralelamente, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha rechazado todas las acusaciones en su contra durante una audiencia en un tribunal de Nueva York, declarándose inocente y afirmando ser una persona honesta.
La situación se complica aún más con informes sobre una persecución en el Atlántico al petrolero Bella 1, con Rusia respondiendo al despliegue de un submarino en su defensa.
