La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha criticado un ensayo clínico planificado con financiación estadounidense para probar una vacuna en bebés en Guinea-Bissau. El estudio, que involucra a bebés menores de un año, ha generado preocupación debido a la falta de consentimiento informado adecuado y a las dudas sobre la ética del mismo.
Según informes, el ensayo está siendo financiado por el gobierno de Estados Unidos y se llevaría a cabo en varias regiones de Guinea-Bissau. La OMS ha expresado su preocupación por la forma en que se está llevando a cabo el proceso de consentimiento, señalando que los padres podrían no comprender completamente los riesgos y beneficios asociados con la participación de sus hijos en el estudio.
La OMS también ha cuestionado la necesidad del ensayo, argumentando que ya existen vacunas seguras y eficaces disponibles para proteger a los bebés contra las enfermedades que se pretende prevenir con la nueva vacuna. La organización ha pedido a las autoridades de Guinea-Bissau que suspendan el ensayo hasta que se aborden adecuadamente estas preocupaciones.
Este incidente plantea importantes cuestiones éticas sobre la realización de investigaciones médicas en países de bajos ingresos y la protección de los derechos de los participantes vulnerables. La OMS ha reiterado su compromiso de garantizar que todas las investigaciones médicas se lleven a cabo de manera ética y responsable, con el debido respeto por la dignidad y los derechos de las personas.
