Una vacuna administrada durante la semana 22 de embarazo en los Países Bajos parece ofrecer una protección aún mayor contra la tos ferina (pertussis) de lo que se pensaba anteriormente. Investigaciones recientes sugieren que los bebés están protegidos contra la tos ferina incluso en la nariz, gracias a los anticuerpos transmitidos por la madre a través de la vacuna.
Esta protección temprana en la vía nasal es significativa, ya que la tos ferina se propaga principalmente a través de gotitas respiratorias. La vacuna de las 22 semanas de gestación no solo protege a los bebés contra la enfermedad, sino que también podría ayudar a reducir la propagación de la tos ferina en la comunidad.
La tos ferina es una infección respiratoria altamente contagiosa que puede ser especialmente peligrosa para los bebés pequeños. La vacunación durante el embarazo es una forma efectiva de proteger a los recién nacidos antes de que puedan recibir sus propias vacunas.
