Viena, Austria – Una auditoría reciente reveló que Austria ha desechado 26,6 millones de dosis de vacunas contra el COVID-19, lo que representa aproximadamente un tercio de las 70 millones de dosis compradas por un costo total de 1.200 millones de euros. La información fue revelada a través de una solicitud parlamentaria presentada por el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ).
Según los datos proporcionados por el Ministerio de Salud, hasta la fecha se han administrado 21,9 millones de dosis, mientras que 9,7 millones fueron donadas a otros países. Actualmente, 1,5 millones de dosis permanecen almacenadas en Austria, y se desconoce el paradero de 2,1 millones de dosis adicionales.
El diputado del FPÖ, Harald Schuh, calificó la situación como un “agujero negro de miles de millones financiado con el dinero de los contribuyentes austriacos”, señalando que el gobierno anterior ordenó ocho dosis por cada ciudadano, “desde bebés hasta ancianos”.
La ministra de Salud, Korinna Schumann, indicó que no existen compromisos de compra obligatorios para los próximos años, aunque sí mencionó que durante el mandato de su predecesor, Johannes Rauch, se acordaron reducciones en la entrega de casi seis millones de dosis.
El interés en la vacunación contra el COVID-19 ha disminuido considerablemente, con aproximadamente 5.508 inmunizaciones administradas este año, según el panel de datos de vacunación.
Schuh también criticó la mentalidad de “cueste lo que cueste” del gobierno anterior, calificándola de “desastre para nuestro presupuesto”, y señaló que la actual administración no está dispuesta a renegociar los compromisos de compra, incluyendo la adquisición planificada de 270.000 dosis adicionales para 2026.
