La vacunación contra el neumococo se considera una inversión sólida en salud pública, según expertos. Esta protección ayuda a prevenir enfermedades invasivas causadas por la bacteria Streptococcus pneumoniae, que pueden provocar neumonía, meningitis y bacteriemia, entre otras complicaciones graves.
La inversión en vacunas contra el neumococo no solo beneficia a los individuos al protegerlos de estas enfermedades, sino que también reduce la carga económica asociada al tratamiento de las infecciones y sus secuelas. Esto incluye la disminución de hospitalizaciones, visitas al médico y costos de medicamentos.
Las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación contra el neumococo para grupos de riesgo, como niños pequeños, adultos mayores y personas con ciertas condiciones médicas preexistentes que aumentan su vulnerabilidad a las infecciones.
