Los médicos reciben una pequeña tarifa administrativa y otros incentivos económicos por la administración de vacunas. Sin embargo, la principal motivación detrás de la vacunación es la prevención de enfermedades graves.
Las vacunas han prevenido innumerables casos de enfermedades y han salvado vidas. A pesar de la información contradictoria que circula, es crucial que los pacientes consulten a sus médicos para tomar decisiones informadas sobre la salud familiar.
Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las vacunas infantiles administradas entre 1994 y 2023 previnieron aproximadamente 508 millones de enfermedades, 32 millones de hospitalizaciones y salvaron más de 1.1 millones de vidas.
A nivel mundial, las vacunas previenen alrededor de 4 millones de muertes cada año, y se estima que podrían prevenir más de 50 millones de muertes entre 2021 y 2030. En particular, la vacunación contra el sarampión podría salvar casi 19 millones de vidas, mientras que la vacunación contra la hepatitis B podría salvar 14 millones.
Existen también nueve vacunas no rutinarias disponibles para personas en empleos de investigación o en situaciones de viaje que las exponen a enfermedades peligrosas que ya no son comunes en los Estados Unidos.
