Un nuevo estudio sugiere que vivir en barrios desfavorecidos y experimentar estrés podría acelerar el proceso de envejecimiento. Investigadores de la Universidad de Columbia encontraron una asociación entre el estrés del vecindario y los cambios epigenéticos, que son alteraciones en la forma en que los genes se expresan sin modificar la secuencia del ADN.
La investigación, publicada en la revista eLife, analizó muestras de sangre de más de 400 adultos y datos sobre sus barrios. Los resultados indicaron que las personas que vivían en áreas con mayores niveles de desventaja social, como pobreza y delincuencia, presentaban un mayor número de cambios epigenéticos asociados con el envejecimiento.
Estos cambios epigenéticos pueden afectar la función de los genes y contribuir al desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad, como enfermedades cardíacas, diabetes y algunos tipos de cáncer. El estudio no establece una relación causal directa, pero sugiere que el estrés crónico asociado con vivir en entornos desfavorecidos podría tener un impacto biológico en el envejecimiento.
Los investigadores enfatizan que estos hallazgos resaltan la importancia de abordar las desigualdades sociales y económicas para promover la salud y el bienestar a lo largo de la vida.
