CNN Español
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La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que busca facilitar la participación de empresas extranjeras en la industria petrolera del país. Este cambio normativo fue impulsado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y cuenta con el respaldo del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
El órgano legislativo, de mayoría oficialista, ratificó la reforma por unanimidad en una segunda discusión. El proyecto ya había recibido luz verde en primera ronda la semana anterior.
La reforma permitirá una mayor colaboración entre la industria petrolera venezolana, en gran medida nacionalizada y controlada por Petróleos de Venezuela (PDVSA), y compañías privadas.
El gobierno estadounidense ha estado esperando este cambio, con la expectativa de que empresas de Estados Unidos inviertan en la explotación del petróleo venezolano tras la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero.
Rodríguez anunció la reforma en un mensaje a la nación el 15 de enero.
Una semana después, el diputado Orlando Camacho presentó los detalles del proyecto, destacando la necesidad de una transición para modernizar la industria petrolera y la importancia de marcos regulatorios ágiles, seguros y atractivos para la inversión, según comunicó la Asamblea Nacional.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea y hermano de la presidenta encargada, expresó su apoyo a la reforma este jueves.
“En estricto cumplimiento de nuestra Constitución, aprobamos por unanimidad la Reforma Parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Este instrumento impulsará el sector energético, incrementando la producción petrolera y generando bienestar para el pueblo venezolano”, declaró a través de su canal de Telegram.
La reforma, que aún fue objeto de ajustes en la sesión de este jueves, otorga mayor libertad a las empresas privadas para desarrollar proyectos petroleros en Venezuela y establece un modelo de producción compartida, de acuerdo con la agencia Reuters.
Paralelamente a la aprobación de la reforma, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó este jueves un documento autorizando a empresas estadounidenses a realizar ciertas actividades relacionadas con la exportación, compra, venta, almacenamiento y transporte de petróleo venezolano, entre otras operaciones.
Esta medida representa una flexibilización de las sanciones impuestas por Estados Unidos a la industria petrolera venezolana. Estas sanciones, iniciadas en 2019 durante la primera presidencia de Trump (2017-2021), se justificaron con el argumento de que PDVSA estaba siendo utilizada para financiar a políticos corruptos del gobierno de Maduro.
Con estas sanciones, las empresas estadounidenses estaban prohibidas de realizar negocios con PDVSA, con la excepción de Chevron, que contaba con una licencia para actividades limitadas.
Tras la captura de Maduro –acusado de narcoterrorismo, narcotráfico y tráfico de armas en Estados Unidos, cargos que él niega–, Trump ha manifestado que su gobierno ha observado una disposición por parte de la presidenta encargada para colaborar con Estados Unidos.
Este mes, el presidente se reunió en privado con directivos de empresas petroleras estadounidenses para promover la inversión en Venezuela, aunque algunos de ellos expresaron reservas sobre la rentabilidad de los proyectos en el país sudamericano.
Venezuela posee las mayores reservas de crudo extrapesado del mundo y a finales de la década de 1990 alcanzó una producción diaria de más de 3 millones de barriles de petróleo. Sin embargo, esta producción ha disminuido en los últimos años, lo que algunos expertos atribuyen a la falta de mantenimiento de la infraestructura del sector.
