Nicolás Maduro gobernó Venezuela con firmeza entre marzo de 2013 y enero de 2026. Actualmente, Delcy Rodríguez, quien previamente se desempeñó como vicepresidenta, preside el país.
Tras la destitución de Maduro, Rodríguez se enfrenta al desafío de equilibrar las demandas de Estados Unidos con las expectativas de los sectores chavistas más arraigados, según reportes recientes. La líder interina ha buscado consolidar su poder, presentando una imagen de disposición a colaborar con Washington y realizando algunas concesiones económicas y políticas.
Entre estas concesiones, se destaca la firma de una ley que otorga mayores derechos a las empresas extranjeras en relación con los recursos petroleros de Venezuela. Además, ha liberado a cientos de disidentes que habían sido encarcelados bajo acusaciones de traición durante el gobierno de Maduro.
A pesar de estos movimientos, la incertidumbre persiste sobre la profundidad y el alcance de las reformas que se implementarán. El futuro de Venezuela, con una población de aproximadamente 30 millones de habitantes, sigue siendo incierto, especialmente en lo que respecta al grado de autonomía que Washington permitirá al país.
El gobierno de Estados Unidos ha expresado su disposición a trabajar con Rodríguez, aunque con ciertas reservas. Se ha señalado que la administración estadounidense ha mantenido contacto con la presidenta interina y espera que ella implemente las medidas necesarias para la recuperación de Venezuela.
