Max Verstappen ha expresado su frustración con las nuevas regulaciones de la Fórmula 1, llegando incluso a bromear sobre haber cambiado su simulador por una Nintendo Switch con Mario Kart. El piloto neerlandés ha sido un crítico vocal de las reglas, calificándolas de “anti-carreras” y similares a la Fórmula E.
A pesar de su descontento, Verstappen ha asegurado que no tiene intenciones de abandonar la F1 en el corto plazo. En declaraciones recientes, señaló que su disfrute de las carreras determinará su futuro, pero reiteró su compromiso con el deporte.
Verstappen manifestó que las exigencias técnicas de las nuevas regulaciones han hecho que las carreras sean menos divertidas para los pilotos. Después de la primera carrera de la temporada, donde terminó en sexto lugar, describió el evento como “súper frustrante”.
El principal motivo de queja de los pilotos, incluido Verstappen, se centra en los requisitos de gestión de energía, que complican las maniobras de adelantamiento y disminuyen su impacto. Verstappen espera que la FIA y la Fórmula 1 tomen medidas para abordar estas preocupaciones, ya que no es el único piloto que comparte esta opinión.
El piloto insiste en que las críticas no buscan ser destructivas, sino mejorar el deporte y mantenerlo como la máxima categoría del automovilismo.
