En una jornada electoral histórica celebrada este domingo, los ciudadanos de Hungría han puesto fin a los 16 años de mandato del primer ministro Viktor Orbán. En un resultado sorprendente y con repercusiones globales, el electorado rechazó las políticas autoritarias y el movimiento de extrema derecha global personificado por Orbán, optando en su lugar por una alternativa proeuropea.
El triunfo corresponde a Magyar y su partido, Tisza. Tras proyecciones que indican que la oposición ha logrado alcanzar una mayoría de dos tercios, Viktor Orbán ha concedido la derrota. Magyar celebró la victoria ante una multitud en Budapest, asegurando que «lo han logrado».
Este desenlace representa un golpe contundente para Orbán, quien durante más de una década y media lideró el país bajo una agenda que ahora ha sido rechazada por los votantes húngaros.
