Las abejas silvestres, específicamente las abejoradas de cola roja, actúan como huéspedes clave del virus de la parálisis aguda de las abejas. Investigaciones recientes indican que, si bien este virus parece no causar daños significativos a las abejas silvestres, la infección suele ser fatal para las abejas melíferas.
Hasta ahora, se creía que las abejas melíferas eran los principales huéspedes del virus. Sin embargo, un estudio realizado por la Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg y la Universidad de Göttingen, utilizando datos de extensos ensayos de campo, ha identificado a la abejorada de cola roja como un reservorio importante del virus.
Los investigadores señalan que los insectos, al visitar flores en busca de alimento como el polen y el néctar, pueden entrar en contacto con material contaminado con el virus, lo que facilita su transmisión. Este hallazgo sugiere que las abejas silvestres también pueden contribuir a la propagación de enfermedades entre las abejas melíferas.
El virus de la parálisis aguda de las abejas se manifiesta en las abejas afectadas a través de síntomas como parálisis, temblores y una rápida muerte. Se asocia también con la presencia de ácaros Varroa, que actúan como vectores de transmisión.
