La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado un bajo riesgo de propagación del virus Nipah más allá de la India, donde se han confirmado casos recientes. A pesar de esto, países como Australia están monitoreando de cerca la situación y tomando precauciones, aunque por el momento no se han implementado cambios en los controles fronterizos.
El virus Nipah es una enfermedad infecciosa que puede causar encefalitis (inflamación del cerebro) y otras complicaciones graves. Se transmite a los humanos a través del contacto con animales infectados, como murciélagos, y también puede propagarse de persona a persona. Los síntomas iniciales pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, vómitos y letargo, que pueden progresar a convulsiones, coma y, en algunos casos, la muerte.
Las autoridades australianas están tomando la situación “en serio” y están en contacto con la OMS y otras agencias internacionales para mantenerse informadas sobre la evolución del brote en la India. Aunque el riesgo para la población australiana se considera bajo, se están evaluando las medidas de vigilancia y preparación para responder a cualquier posible caso importado.
Expertos también están discutiendo la posibilidad de que, en un escenario poco probable, Australia se vea obligada a implementar medidas de confinamiento similares a las que se utilizaron durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, enfatizan que esta es una posibilidad remota y que se están explorando todas las opciones para prevenir la propagación del virus.
