El Ministerio de Sanidad ha publicado un informe técnico tras la confirmación de un brote de la enfermedad por virus Nipah en el estado indio de Bengala Occidental. El documento evalúa el impacto del brote y el riesgo potencial para la población española.
El brote se detectó en enero de 2026, con la confirmación de dos casos en personal sanitario, siendo los primeros registrados en la región desde 2007. El ministro de Sanidad de la India comunicó inicialmente dos casos sospechosos, confirmados el 14 de enero. Se trataba de dos enfermeras de una clínica privada en Kolkata (Barasat, a 24 kilómetros al norte de Calcuta) que presentaban cuadros clínicos graves. Una de las enfermeras ha mostrado mejoría y fue retirada de la intubación el 16 de enero, mientras que la otra permanece en coma sin cambios en su estado.
Además, un médico y otra enfermera que atendieron a una de las pacientes desarrollaron fiebre y tos. Aunque las pruebas para el virus Nipah fueron negativas, permanecen en observación y deberán repetir las pruebas antes de finalizar la cuarentena. Estos dos casos sospechosos, junto con un nuevo trabajador sanitario, han sido ingresados en el hospital de enfermedades infecciosas de Beleghata. Se han identificado más de 100 contactos de bajo riesgo, a los que se les ha indicado cuarentena domiciliaria. Actualmente, se desconoce la fuente del brote, según el informe.
Tailandia ha confirmado la preparación de su sistema sanitario y de salud pública ante posibles casos importados, implementando controles de temperatura en los aeropuertos de Suvarnabhumi, Don Mueang y Phuket. Se recomienda a los viajeros procedentes de Bengala Occidental que presenten síntomas compatibles que busquen atención médica inmediata e informen sobre su historial de viaje.
El virus Nipah: un patógeno zoonósico
El informe recuerda que el virus Nipah es un patógeno zoonósico, identificado por primera vez en Malasia en 1999. Su reservorio natural son los murciélagos frugívoros, y puede transmitirse esporádicamente a los humanos. Desde su identificación, se han notificado alrededor de 750 casos humanos a la Organización Mundial de la Salud, concentrados principalmente en Bangladesh y el este de la India.
La transmisión a humanos suele ocurrir por contacto directo con cerdos enfermos o sus secreciones, probablemente a través de gotas respiratorias o contacto con secreciones nasofaríngeas o tejidos. En brotes anteriores en Bangladesh e India, el consumo de frutas o productos derivados, como el jugo de palmera datilera contaminado con orina o saliva de murciélagos infectados, ha sido la fuente probable. También se ha documentado una transmisión limitada de persona a persona, representando casi el 50% de los casos notificados en Bangladesh entre 2001 y 2008 durante la atención a pacientes.
En cuanto al riesgo para España, Sanidad subraya la necesidad de una vigilancia estrecha debido a la falta de un tratamiento eficaz y al riesgo de transmisión sostenida entre humanos. Sin embargo, el informe indica que el riesgo global es bajo, dada la ausencia de reservorios naturales en la mayoría de los países y el hecho de que, en los 27 años desde su identificación, solo se han detectado casos en Bangladesh, India, Malasia y Singapur. La evaluación oficial concluye que el riesgo actual para la población española se estima como muy bajo, aunque se insiste en la importancia de mantener las medidas de control de infecciones en el ámbito sanitario.
