En los últimos tiempos, diversas investigaciones han puesto de manifiesto la importancia de la vitamina D para la salud, especialmente en la prevención de enfermedades respiratorias como la gripe y el resfriado común, así como para fortalecer el sistema inmunológico. Un estudio reciente, a raíz del aniversario de la pérdida de la artista conocida como ‘Da S’, ha revelado que la deficiencia de un nutriente clave podría ser un factor determinante en el desarrollo de complicaciones graves en casos de gripe.
Además, se ha observado un aumento en la incidencia de casos de gripe tras el aniversario de su fallecimiento. Los expertos señalan que la falta de vitamina D puede debilitar las defensas del organismo, haciéndolo más susceptible a infecciones y a un mayor riesgo de desarrollar síntomas severos. Entre los alimentos que se recomiendan para aumentar los niveles de esta vitamina se encuentran los productos lácteos, especialmente aquellos fortificados con vitamina D, como se ha destacado en Canadá, donde se ha duplicado la cantidad de vitamina D en los productos lácteos para facilitar su consumo.
La falta de exposición solar, común durante los meses de invierno, también contribuye a la deficiencia de vitamina D. Los nutricionistas sugieren considerar opciones de suplementación, especialmente para aquellos que no reciben suficiente luz solar o que tienen una dieta baja en alimentos ricos en esta vitamina. Se ha demostrado que mantener niveles adecuados de vitamina D puede ayudar a prevenir el cansancio, la fatiga y los síntomas de depresión estacional, además de fortalecer el sistema inmunológico.
Finalmente, se destaca que la vitamina D es un nutriente accesible y económico que puede ser un aliado importante en la lucha contra la gripe y otras enfermedades respiratorias. Incorporar alimentos ricos en vitamina D a la dieta y considerar la suplementación, bajo supervisión médica, puede ser una estrategia efectiva para proteger la salud durante los meses más fríos.
