Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud de la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades de Corea ha revelado que el estado de la vitamina D durante el embarazo es un factor determinante para la inmunidad del niño durante su proceso de crecimiento.
Según los resultados de la investigación, cuando no hay niveles suficientes de vitamina D al momento del nacimiento, se produce una reducción significativa en la función inmunológica y en el metabolismo de esta vitamina, elementos que son fundamentales para el desarrollo y crecimiento en la infancia. La vitamina D es esencial para la formación de los huesos y desempeña un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio de las respuestas inmunitarias.
El estudio advierte que la deficiencia de vitamina D al nacer aumenta la probabilidad de que los niños pequeños presenten sensibilidad a múltiples alérgenos simultáneamente, lo que puede comprometer la estabilidad del equilibrio inmunológico durante la niñez.
Estos hallazgos forman parte del estudio de cohorte COCOA, que realizó un seguimiento de 322 niños desde el nacimiento hasta la infancia. A través de este análisis, las reacciones alérgicas pediátricas se clasificaron principalmente en tres tipos: sensibilidad a los ácaros del polvo, sensibilidad al polen y sensibilización múltiple (cuando se es sensible a varios alérgenos al mismo tiempo).
En un análisis integrado de proteínas y metabolitos realizado a 57 niños de 7 años, se encontró que aquellos con sensibilización múltiple presentaban un incremento en las sustancias de respuesta inmunitaria relacionadas con las alergias y en las proteínas vinculadas al estrés oxidativo. Además, se observó un aumento de la vitamina D en su forma inactiva, la cual no puede actuar inmediatamente en el organismo.
Específicamente, se determinó que, en los niños con sensibilización múltiple, niveles más altos de vitamina D inactiva se correlacionaban con un incremento en los indicadores de inflamación inmunitaria. Estos resultados subrayan que asegurar una cantidad suficiente de vitamina D durante el embarazo es el punto de partida fundamental para la inmunidad del hijo.
