Yakarta, Indonesia – Un volcán en el sur de Irán, que se creía inactivo durante aproximadamente 710.000 años, muestra signos de reactivación, según informes recientes.
Una investigación publicada el 7 de octubre en la revista Geophysical Research Letters revela que la superficie del terreno alrededor del pico del Monte Taftan se ha elevado alrededor de 8,9 centímetros (3,5 pulgadas) en un período de 10 meses, entre julio de 2023 y mayo de 2024. Este aumento indica un incremento en la presión de los gases bajo la superficie volcánica.
Según información de Live Science, el hallazgo subraya la necesidad de una vigilancia más estrecha del volcán, que anteriormente no se consideraba una amenaza para la población, explicó Pablo González, un vulcanólogo del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), un centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, y autor principal del estudio.
Un volcán se considera extinto si no ha entrado en erupción durante la era Holocena, que comenzó hace 11.700 años. Sin embargo, dada su actividad reciente, González sugiere que Taftan podría ser más precisamente clasificado como un volcán dormido.
“En algún momento, entrará en erupción, ya sea de forma violenta o más gradual”, declaró González a Live Science, citado el domingo 8 de febrero de 2026.
Aunque no existe una razón para preocuparse por una erupción inminente, el volcán requiere un monitoreo más riguroso, según el experto.
El Monte Taftan es un estratovolcán de 3.940 metros (12.927 pies) de altura, ubicado en el sureste de Irán, entre montañas y volcanes formados por la subducción de la corteza oceánica árabe bajo el continente euroasiático.
Actualmente, el volcán presenta un sistema hidrotermal activo y fumarolas, aberturas que emiten gases sulfurosos, pero no se han registrado erupciones en la historia humana.
En 2020, Mohammad Hossein Mohammadnia, un estudiante de doctorado que trabaja bajo la supervisión de González en el IPNA-CSIC, no detectó evidencia de actividad volcánica al examinar imágenes satelitales del volcán.
No obstante, en 2023, se comenzaron a reportar emisiones de gas del volcán en las redes sociales, percibidas incluso desde la ciudad de Khash, a unos 50 kilómetros (31 millas) de distancia.
Mohammadnia volvió a analizar imágenes satelitales obtenidas a través de la misión Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA). El Monte Taftan es una zona remota que carece de un sistema de monitoreo GPS como el que se encuentra en volcanes como el Monte St. Helens. La región también es peligrosa debido a la actividad de grupos rebeldes y los conflictos fronterizos entre Irán y Pakistán.
Las imágenes satelitales revelaron un ligero levantamiento del terreno cerca del pico, lo que indica un aumento de la presión subterránea.
Mohammadnia calculó que la fuente de este levantamiento se encuentra entre 490 y 630 metros (1.608 a 2.067 pies) bajo la superficie. Si bien es imposible determinar con certeza qué está sucediendo, los investigadores descartaron factores externos como terremotos o precipitaciones cercanas.
El reservorio de magma del volcán se encuentra a más de 3,2 kilómetros (2 millas) de profundidad, mucho más abajo que la fuente del levantamiento.
En cambio, el levantamiento podría ser causado por cambios en las tuberías hidrotermales bajo el volcán, lo que provoca la acumulación de gas, o por un pequeño desplazamiento de magma bajo el volcán, permitiendo que los gases burbujeen hacia las rocas superiores, aumentando la presión en los poros y las fracturas, y provocando un ligero levantamiento del suelo.
La siguiente etapa de la investigación, según González, implica colaborar con científicos que realizan el monitoreo de gases en el volcán.
“Este estudio no tiene como objetivo generar pánico en la población. Es un llamado a las autoridades en la región de Irán para que asignen recursos a la revisión de esta situación”, afirmó González.
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