Volkswagen continuará ofreciendo híbridos enchufables convencionales y modelos totalmente eléctricos en Europa, al considerar que las versiones de autonomía extendida no son viables. Así lo afirmó el director ejecutivo, Thomas Schäfer, en declaraciones recogidas por Auto Express.
Schäfer destacó que la compañía sí dispone de esta tecnología y la utiliza con éxito en China, donde ha sido desarrollada en colaboración con SAIC y goza de popularidad en el mercado asiático.
Sin embargo, para las condiciones europeas, Schäfer considera que esta tecnología no es necesaria. El tráfico en Europa es más “irregular” y discontinuo, mientras que en China la cultura de conducción es diferente y el flujo es más constante, según explicó.
Además, la mayoría de los trayectos en Europa son de corta distancia. En combinación con la variedad de tipos de carreteras, un modelo de autonomía extendida no resulta particularmente útil.
Este tipo de vehículos implicaría un aumento de costes debido a una batería más grande, así como la adición de un motor de combustión interna o motores eléctricos adicionales. Además, extender la autonomía con un motor de combustión interna como apoyo también conlleva un aumento de las emisiones.
Asimismo, la tecnología requiere más espacio, lo que se traduce en vehículos más grandes, mientras que en Europa se está observando un renovado interés por los modelos más compactos.
Para colmo, las regulaciones europeas no ofrecen ninguna ventaja para la comercialización de un modelo de autonomía extendida, según Schäfer, quien añadió que se trata de una tecnología costosa. “Podríamos ofrecerla en Europa, pero no tiene sentido”, concluyó.
Kai Gruhnitz, jefe de investigación y desarrollo de Volkswagen, comparte la opinión de que la autonomía extendida no es necesaria en Europa. Destacó que un vehículo eléctrico con una autonomía de 640 km y una carga rápida hace innecesaria la autonomía extendida, y que las tecnologías EV ya están logrando precisamente eso.
