El gigante automotriz alemán Volkswagen se prepara para un ajuste significativo: recortará 50,000 empleos para el año 2030. Esta decisión llega tras un desplome del 54% en sus ganancias antes de impuestos, según se anunció este martes.
Los recortes afectarán a las diez marcas que conforman el grupo Volkswagen, incluyendo nombres de lujo como Porsche, Audi, Lamborghini y Bentley. La compañía atribuye esta situación a las tarifas impuestas por el presidente Donald Trump, junto con una disminución en las ventas tanto en Norteamérica como en China.
De hecho, las importaciones de Volkswagen a Estados Unidos están sujetas a un arancel del 25%.
“En total, alrededor de 50,000 puestos de trabajo serán eliminados para 2030 en todo el Grupo Volkswagen en Alemania”, declaró Oliver Blume, presidente del consejo ejecutivo del grupo, en una carta a los accionistas. “Estamos operando en un entorno fundamentalmente diferente”.
La situación se complica aún más con la creciente competencia de los fabricantes de automóviles chinos, que están expandiéndose al mercado europeo a medida que las ventas en China disminuyen. A esto se suma la incertidumbre generada por el conflicto en curso en Medio Oriente, que añade presión a la automotriz.
Volkswagen reportó un margen de beneficio del 4.6% para el año fiscal 2025, y se prevé que este número caiga entre el 4% y el 5.5% en el año fiscal 2026. Arno Antlitz, director financiero y de operaciones de Volkswagen, enfatizó que el margen de beneficio actual no es sostenible y que es crucial continuar reduciendo costos.
Los desafíos económicos también han ralentizado la transición del grupo hacia la producción de vehículos eléctricos. Porsche, en particular, ha pausado esta transición debido a una caída del 98% en sus ganancias en 2025.
