Una tormenta invernal no fue suficiente para opacar la popular Whitney Art Party. El martes por la noche, a pesar del intenso frío y acumulaciones de nieve de casi un metro, los amantes del arte y la moda de Nueva York se congregaron en el museo, luciendo deslumbrantes vestidos largos con lentejuelas y estampados vibrantes.
Jennifer Fisher, Martha Stewart, Nicole Daisy Toye, Sai De SilvaJason Lowrie/BFA.com
El tema de este año, el maximalismo y la expresión audaz, encontró un público receptivo. El vestíbulo principal de 6,200 pies cuadrados rebosaba de trajes con estampados de pavo real, abrigos de piel de leopardo y vestidos de cristal ornamentados. La firma Libertine, patrocinadora de moda del evento, se hizo presente con sus diseños llamativos y exuberantes.
“Lo que hace especial a esta Art Party es su celebración de la autoexpresión sin miedo. El espíritu audaz y maximalista de Libertine ha marcado el tono de la noche, invitando a los asistentes a abrazar el color, los patrones y la individualidad de una manera lúdica y artística”, comentó Micaela Erlanger, estilista de celebridades y una de las copresidentas del evento, a Vogue.
La energía creativa inundó el ambiente, impulsada por las actuaciones musicales de The Dare y Raúl de Nieves. Mientras tanto, Martha Stewart acaparó los flashes en el step-and-repeat y Ego Nwodim y Erin Lichy se subieron al ‘Dobelevator’—un ascensor transformado en un bar de Dobel Tequila—para explorar las galerías.
Con cócteles en mano, los asistentes admiraron obras como “Calder’s Circus at 100”, la exposición “Circles, Spokes, Zigzags, Rivers” de Grace Rosario Perkins y “Contacts” de Ken Ohara. Después de su dosis de arte, un rápido viaje de regreso en el Dobelevator los devolvió a la vibrante fiesta, donde disfrutaron de la noche hasta tarde.
