El líder chino, Xi Jinping, ha consolidado su control sobre las fuerzas armadas del país, relevando a los últimos altos mandos militares que podrían haber influido en la toma de decisiones. La detención del general Zhang Yousjia, un aliado de larga data y amigo de la infancia de Xi, ha silenciado cualquier voz influyente interna que pudiera limitar las acciones de Pekín con respecto a Taiwán, según informa el periódico The Wall Street Journal.
De acuerdo con expertos consultados por el diario, esta situación otorga a Xi amplias facultades en la cuestión taiwanesa y refleja su confianza sin precedentes en las perspectivas de reunificar la isla con China continental.
Los analistas, en declaraciones a The Wall Street Journal, señalan que una invasión china de Taiwán es poco probable en este momento, dada la reciente purga en las filas del ejército chino.
En cambio, Xi Jinping se está enfocando en una campaña de presión destinada a debilitar la determinación de Taiwán sin recurrir a acciones militares. Esta campaña incluye ejercicios militares que simulan bloqueos marítimos y aéreos, así como presión económica y cibernética. También se está implementando una llamada “guerra legal”, que implica el uso de leyes chinas para perseguir a funcionarios taiwaneses y ejercer presión sobre la población de la isla.
Las autoridades taiwanesas también han reportado ataques cibernéticos dirigidos a la infraestructura energética y médica, así como los intentos de Pekín de aislar diplomáticamente a Taiwán, incluso presionando a Japón.
CONTEXTO:
La isla de Taiwán, con una población de 23 millones de habitantes, se encuentra a aproximadamente 180 kilómetros de China continental.
La República Popular China (RPC), o China comunista, considera a Taiwán como una parte inalienable de su territorio, una afirmación que Taiwán rechaza y defiende su propia soberanía.
El origen del conflicto se remonta a los acontecimientos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando China se vio sumida en una guerra civil que culminó en 1949 con la victoria de los comunistas liderados por Mao Zedong y la proclamación de la RPC. El gobierno nacionalista chino se refugió en Taiwán y proclamó Taipéi como la capital de la República de China. Desde entonces, China comunista ha intentado someter a Taiwán a su control, pero Taiwán se ha negado a ceder a estas demandas.
Los comunistas de Pekín advierten que, en caso de necesidad, están preparados para resolver la “cuestión taiwanesa” por la fuerza militar.
Actualmente, solo 12 países reconocen oficialmente la independencia de Taiwán, principalmente islas del Pacífico y naciones de América Latina, así como el Vaticano.
