Ye (anteriormente conocido como Kanye West) llevó a cabo un concierto agotado en el SoFi Stadium del sur de California, en un evento concebido como su regreso tras años de intensas controversias. Ante 70,000 fanáticos, el artista agradeció la lealtad de su público, expresando: “Quiero agradecerles por haberme apoyado todos estos años. En los momentos difíciles, en los momentos bajos. Los amo por eso”.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la aparición de Lauryn Hill, una de sus mayores influencias musicales. Ambos interpretaron juntos el éxito de 2004 “All Falls Down”, canción que originalmente sampleaba la voz de Hill. Además, la artista presentó temas como “Lost Ones” y “Doo Wop (That Thing)”, antes de reunirse nuevamente con Ye para interpretar “Believe What I Say”.
El espectáculo contó con una puesta en escena impactante: un escenario en forma de medio orbe que proyectaba imágenes de la Luna, una Tierra giratoria y una esfera humeante. En este espacio también se presentaron Travis Scott, CeeLo Green y la hija de Ye, North West, quienes utilizaron arneses de seguridad para elevarse sobre el suelo del estadio durante la presentación, la cual fue transmitida en vivo. Otros artistas que formaron parte del evento fueron André Troutman, Zion Marley y YG Marley.
Este intento de reinicio profesional ocurre en un contexto complejo. El concierto se realizó once meses después de que Ye lanzara una canción titulada “Heil Hitler” y poco más de dos meses después de publicar una carta de disculpa por su antisemitismo.
La conexión con Lauryn Hill no fue casual. En febrero de 2025, Ye había mencionado que su álbum aún no lanzado, Bully, era su versión personal del emblemático disco de 1998 de Hill, The Miseducation of Lauryn Hill, afirmando que se encuentra en una “frecuencia hiper-siguiente nivel”.
