En Brasil, una ceremonia conocida como la fiesta más vibrante de los “deseos” atrae a multitudes vestidas de blanco que se adentran en el mar al compás constante de tambores. Durante el ritual, los participantes ofrecen flores y pequeños presentes que son depositados en las olas, acompañados de oraciones silenciosas por el bienestar, la protección y la armonía.
La ceremonia tiene como figura central a Yemanjá, una deidad fundamental en las religiones Candomblé y Umbanda, que representa el mar, la maternidad y la fertilidad. Originaria de la tradición yoruba, Yemanjá se asoció estrechamente con la Virgen María a través del sincretismo religioso durante la época colonial, permitiendo a los africanos esclavizados preservar sus creencias. Quienes participan describen el ritual como una experiencia profundamente personal, un espacio para la reflexión, la gratitud o la petición de fortaleza.
Este evento pone de manifiesto la perdurable presencia de la espiritualidad afrobrasileña en los rituales públicos compartidos de Brasil.
