Un joven de 15 años, a punto de cumplir 16, que ya crea contenido en YouTube, se plantea una colaboración con una compañera de su edad, también con planes de iniciar su propio canal. Actualmente, la autorización de los padres de la chica aún está pendiente.
Ambos se han estado comunicando a través de WhatsApp y han considerado la posibilidad de crear videos juntos, aunque sin mostrar sus rostros, ya que aún no se conocen en persona. Sin embargo, han tenido conversaciones telefónicas y afirman tener una buena conexión.
El joven pregunta si es una buena idea embarcarse en esta colaboración y, en caso afirmativo, solicita consejos o consideraciones adicionales.
