Un reciente estudio científico ha revelado una preocupante conexión entre la deficiencia de zinc y un mayor riesgo de mortalidad y complicaciones graves en pacientes que padecen demencia. La investigación, publicada en la revista Journal of Alzheimer’s Disease, subraya la importancia de este nutriente esencial para la salud de las personas con esta condición.
El estudio analizó datos médicos de 1241 pacientes con demencia y niveles bajos de zinc, comparándolos con un grupo similar de pacientes sin esta deficiencia. Los resultados mostraron que la tasa de mortalidad durante un año fue significativamente más alta en aquellos con deficiencia de zinc, alcanzando un 10.1% frente al 6.8% del otro grupo. Esto representa un aumento del 54% en el riesgo de muerte.
Además, la deficiencia de zinc se asoció con un incremento notable en el riesgo de complicaciones graves, incluyendo sepsis, necesidad de ingreso en unidades de cuidados intensivos, infecciones del tracto urinario y niveles elevados de proteína C reactiva, un indicador de inflamación en el cuerpo. En los casos de deficiencia severa de zinc, estos riesgos se agudizaron aún más, con un aumento del 85% en el riesgo de muerte y un riesgo de sepsis casi tres veces mayor.
