Tensiones diplomáticas: Bulgaria y Macedonia del Norte enfrentan un nuevo ciclo de fricciones
Las relaciones entre Bulgaria y Macedonia del Norte han entrado en una fase de alta tensión. El nuevo gobierno búlgaro ha protagonizado un choque diplomático con Skopje en un tiempo récord, manifestando discordias incluso antes de que Radev haya prestado juramento.

La ministra Petrova-Chamova ha enviado un mensaje contundente a Skopje, asegurando que no existe un problema bilateral y exhortando a las autoridades macedonias a tomar medidas concretas. Petrova-Chamova advirtió que, de no actuar, Macedonia del Norte podría verse perjudicada en su proceso de adhesión a la Unión Europea.
En el marco de estas disputas, Mutsunski, tras mantener una conversación con Petrova, señaló que el uso del término «nor-macedonio» para referirse al pueblo macedonio es inapropiado.
Por su parte, el RSM ha criticado la gestión de la ministra de Asuntos Exteriores de Bulgaria, enfatizando que, en el ejercicio de la diplomacia, la precisión no debe ser tratada como una mera formalidad.
Mientras tanto, la tensión política se ha trasladado también al ámbito interno. El SDSM ha arremetido contra Mickoski, afirmando que este teme más a la Fiscalía Europea que a la inclusión de los 3.500 búlgaros en la constitución.
