Rusia conmemoró este 9 de mayo el 81.º aniversario de la victoria en la Gran Guerra Patria con un desfile en la Plaza Roja de Moscú que destacó por una ausencia inédita en las últimas décadas: la omisión total de equipo pesado.
Un despliegue reducido por motivos de seguridad
Por primera vez en 36 años, el desfile de la victoria no incluyó la exhibición de tanques ni misiles. Esta reducción en la escala del evento respondió a consideraciones de seguridad, lo que llevó a que los contingentes a pie estuvieran integrados exclusivamente por militares adultos y alumnos de instituciones militares superiores, excluyendo la participación de reservas juveniles.
Durante la ceremonia, que inició a las 10:00 horas tiempo de Moscú, el presidente Vladímir Putin encabezó el acto. El ministro de Defensa, Belousov, y el comandante en jefe de las Fuerzas Terrestres de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, Mordvichev, realizaron la inspección de las diversas columnas militares.
El mensaje de Vladímir Putin
En su discurso, el mandatario ruso señaló que este año se cumple el 85.º aniversario del estallido de la Gran Guerra Patria, haciendo un llamado a mantener vivo el recuerdo del espíritu heroico demostrado por el pueblo soviético.
En relación con el conflicto actual, Putin afirmó que los combatientes que participan en la «operación militar especial» están enfrentando a «fuerzas agresoras equipadas y apoyadas por toda la OTAN», asegurando que, a pesar de ello, continúan avanzando. Asimismo, destacó que Rusia se encuentra desarrollando armamento moderno basándose en la experiencia obtenida en el campo de batalla.
Medidas de seguridad y contexto
Mientras se desarrollaba el evento, los sistemas de seguridad y defensa aérea de la capital rusa operaron en estado de alerta total. Por su parte, el gobierno de Ucrania había manifestado el 8 de mayo que no llevaría a cabo ataques contra el desfile en la Plaza Roja.
