El Gobierno surcoreano ha decidido mantener congelados los precios máximos de venta de los productos petrolíferos durante las próximas dos semanas, desde el 24 de abril hasta el 6 de mayo de 2026, según anunció el Ministerio de Industria, Comercio y Energía. Esta medida, conocida como la cuarta fase del sistema de techo de precios del petróleo, establece que el precio máximo de venta al por mayor de la gasolina se mantenga en 1.934 wones por litro y el del diésel en 1.923 wones por litro, los mismos niveles aplicados en las segunda y tercera fases del programa.
La decisión se produce pese a que los precios internacionales de los productos petrolíferos han mostrado una tendencia a la baja en las últimas dos semanas, con descensos del 8% para la gasolina, el 14% para el diésel y el 2% para el queroseno. Sin embargo, el Gobierno optó por no reducir los precios máximos, citando la necesidad de gestionar la incertidumbre en los mercados energéticos derivada del prolongado conflicto entre Israel e Irán y su posible impacto en la estabilidad del suministro de crudo.
Según explicó el ministro de Industria, Comercio y Energía, aunque existiría margen técnico para reducir los precios —hasta unos 100 wones para la gasolina y 200 wones para el diésel—, la decisión de mantenerlos sin cambios responde a una evaluación integral que incluye el fomento del ahorro energético y la minimización del impacto en la economía nacional. Se señaló que una reducción de precios podría estimular un aumento en el consumo, lo que resulta indeseable en un contexto de volatilidad en el suministro de petróleo.
El Gobierno destacó que el efecto del techo de precios sobre los consumidores es significativo. Según estimaciones del Ministerio de Industria basadas en datos proporcionados por las empresas refinadoras, en ausencia de este mecanismo de control, los precios de venta en las estaciones de servicio podrían alcanzar aproximadamente 2.200 wones por litro para la gasolina, 2.800 wones para el diésel y 2.500 wones para el queroseno.
Varios funcionarios públicos han comentado sobre la medida. El primer ministro expresó una valoración positiva del efecto del sistema de techo de precios, subrayando que su cuarta implementación requiere una decisión cuidadosa dada la situación actual. Por su parte, un viceministro de Industria reconoció que, aunque técnicamente habría sido posible reducir los precios en esta ronda, se optó por mantenerlos congelados, tal como ocurrió en la tercera fase, cuando también se decidió no aumentarlos pese a las condiciones del mercado.
Además, la presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Trabajo de la Asamblea Nacional enfatizó que el Gobierno debe responder con firmeza a las tensiones en Oriente Medio para mitigar la carga económica sobre los ciudadanos, vinculando la estabilidad de los precios de la energía con la protección del bienestar familiar frente a shocks externos.
