Hay series que creen ser buenas y otras que saben que no lo son. 56 Days (Amazon Prime Video), adaptación de la novela homónima de la autora irlandesa Catherine Ryan Howard, pertenece sin disculpas a la segunda categoría. Sin haber leído el libro original, no puedo opinar sobre su calidad, pero la serie es una mezcla magníficamente exagerada entre un sueño febril y un thriller absurdo. Es de lo peor que he visto en mucho tiempo, y me encantó.
La historia original se desarrolla en Dublín y narra el encuentro de dos desconocidos en un supermercado al inicio de la pandemia. La adaptación de Prime Video elimina el contexto del confinamiento y traslada la acción a Boston, despojándola por completo de cualquier rastro de identidad irlandesa. ¿Hasta qué punto? Digamos que cuando la protagonista, Ciara, se presenta, lo hace como –prepárense para taparse los oídos– “See-ar-a”. Menos mal que Howard no nombró a su misteriosa protagonista Meadbh, porque quién sabe qué habría terminado apareciendo en pantalla.
See-ar-a (Dove Cameron) es nueva en Boston y busca conectar con Oliver (Avan Jogia), un hombre que conoce en un mercado orgánico local. Ella está obsesionada con el programa de transbordadores espaciales de la NASA, mientras que él quiere invitarla a un bar de cócteles de moda. Ambos irradian un nivel cegador de falsedad y es evidente que algo traman. ¿Qué podría salir mal?
Pero sabemos que algo ha salido mal, ya que todo esto ocurre aproximadamente dos meses atrás –o, si lo prefieren, 56 días–. En el “presente”, la policía ha irrumpido en un apartamento y ha descubierto un cuerpo en avanzado estado de descomposición. ¿De quién se trata y dónde está el asesino?
Es una lástima que los productores no se hubieran mantenido en el entorno de Dublín, lo que habría convertido a 56 Days en una versión retorcida y lejana de Normal People de Sally Rooney. Trasladada a una ciudad estadounidense genérica, se ha convertido en una copia histérica y exagerada de You de Netflix, ese thriller inquietante sobre un psicópata simpático que se desarrolla como una versión barata de American Psycho de Bret Easton Ellis.
Esa serie fue salvaje, y 56 Days lo es aún más. Si esperan un misterio bien construido, se sentirán decepcionados. Pero si se preparan para un emocionante y exagerado viaje, no se arrepentirán.
