Macron en China: Riesgos y desafíos de una visita estratégica

Opciones alternativas:

  • Visita de Macron a China: Ucrania, Taiwán y el nuevo orden mundial
  • China y Francia: Macron busca equilibrio entre EEUU y Xi Jinping
  • Macron en China: Evitando trampas en la búsqueda de un nuevo orden

by Editor de Mundo

En un mundo en plena recomposición, una visita a China adquiere, como subraya la presidencia francesa, una dimensión “estratégica”. No se trata únicamente de un déficit comercial o de eliminar las restricciones al coñac, sino de cuestiones más amplias: Ucrania, Taiwán, Japón, Donald Trump y el orden internacional que se necesita reconstruir.

El riesgo que asume el presidente francés, Emmanuel Macron, al iniciar su visita a China el 3 de diciembre es reducirlo todo a una transacción, es decir, sacrificar una causa para obtener algo a cambio. En este juego, no solo se necesita habilidad, sino también evitar caer en las trampas tendidas por la otra parte.

Macron tiene una ambición ligada a la presidencia francesa del G7 el próximo año: sentar las bases de un nuevo orden internacional sobre las ruinas del de 1945. Para lograrlo, necesitará el apoyo de dos figuras clave: Donald Trump y Xi Jinping.

Sin embargo, esta ambición parece desmesurada para un presidente francés, especialmente en un mundo donde Europa es económicamente y estratégicamente marginal, y considerando que ambos individuos están convencidos de su capacidad para liderar el mundo por separado.

Macron deberá sortear numerosos obstáculos antes de poder presentar propuestas concretas. El primero es el posicionamiento global: ¿es Europa un apéndice de Estados Unidos debido a su dependencia tecnológica y militar? ¿O encarna una “tercera vía” –una fórmula utilizada repetidamente por Macron– en un mundo dominado por la rivalidad entre China y Estados Unidos?

Xi Jinping no confía en las proclamas de autonomía europeas, ya que se detienen donde Estados Unidos establece un límite. La tecnología es un buen ejemplo. Un caso en los Países Bajos, que involucró al fabricante de semiconductores chino Nexperia, provocó la irritación de Pekín debido a la postura del gobierno, considerada anticinesa e influenciada por las presiones estadounidenses.

leer más  Petróleo Irán: EEUU desafía a China por el control del Golfo Pérsico

La cuestión de Taiwán añade complejidad a la visita de Macron, que llega en un momento delicado. China está furiosa por una declaración de la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, quien planteó la posibilidad de intervenir en defensa de la isla en caso de un ataque chino. Pekín aprovecha la situación para exigir a sus socios una posición inequívoca. Xi Jinping incluso logró que Trump solicitara a Takaichi que modere sus declaraciones.

Es probable que el líder chino inste a Macron a ir más allá de la posición tradicional de Francia. Durante su última visita a China, el presidente francés utilizó términos vagos que podían interpretarse como una falta de interés por el destino de la isla reclamada por Pekín. En vísperas del viaje actual, el Elíseo reafirmó que Francia considera que existe “una sola China”, pero también subrayó que no se debe alterar la situación actual en el estrecho de Taiwán. Cada palabra tiene su peso y sus consecuencias en una región tan volátil.

Estas consideraciones estratégicas se suman a las económicas y comerciales, con una Europa que tampoco se encuentra en una posición favorable. En este sentido, la visita de Macron será juzgada tanto por los contratos firmados como por las trampas evitadas. Es la realidad actual del poder chino: las relaciones de fuerza se han invertido.

(Traducción de Andrea Sparacino)

Internazionale publica cada semana una página de cartas. Nos gustaría saber qué opinas de este artículo. Escríbenos a: posta@internazionale.it

You may also like

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.