Una cadena de hamburguesas de estilo americano en la ciudad de Shantou, provincia de Guangdong, China, se encuentra en el centro de la polémica después de colocar un cartel en su local que prohibía la entrada a «perros y repartidores». La medida provocó una concentración de repartidores frente al establecimiento, quienes expresaron su desacuerdo y protestaron por la discriminación.
Las autoridades intervinieron en el incidente y, posteriormente, la policía procedió a la detención administrativa de la persona responsable de colocar el cartel.
