Cuando llega el invierno, levantarse de la cama puede ser una verdadera hazaña. El cuerpo se siente pesado, la mente adormecida y la motivación… se queda en punto muerto. Sin embargo, según el Dr. Gérald Kierzek, esto no es nada anormal: el frío actúa sobre nuestros mecanismos biológicos, especialmente aquellos que regulan el despertar.
¿Por qué el frío nos impide levantarnos?
Cuando hace frío, el cuerpo activa zonas responsables de la supervivencia: busca conservar el calor interno y ralentiza algunas funciones no esenciales, como la energía, la motivación y el movimiento.
¿El resultado? El despertar se siente más difícil, especialmente cuando esta sensación de frío se acompaña de una falta de luz natural.
«El frío complica el levantarse por la mañana al bajar la temperatura corporal, lo que estimula la producción de melatonina (la hormona del sueño) y ralentiza el metabolismo, manteniendo al organismo en modo «ahorro de energía». También reduce la circulación sanguínea, provoca una sensación de pesadez y disminuye la secreción de cortisol (hormona del despertar), especialmente combinado con la falta de luz invernal que perturba el reloj biológico», confirma el Dr. Gérald Kierzek, médico de urgencias y director médico de Doctissimo.
En resumen: su cuerpo no es más «perezoso» en invierno, simplemente está programado para funcionar de manera diferente.
¿Qué temperatura es preferible en el dormitorio?
Sabemos que la temperatura del dormitorio influye tanto en la calidad del sueño… como en la facilidad con la que nos levantamos. Por lo tanto, una temperatura bien elegida apoya el ciclo circadiano y hace que el despertar sea más suave.
«La temperatura óptima para estar en forma por la mañana es de 18-20°C«, confiesa el Dr. Gérald Kierzek. «Es una temperatura lo suficientemente fresca para dormir bien, pero no glacial para evitar el choque térmico al levantarse. Idealmente, programe la calefacción para que suba progresivamente 30 minutos antes de su despertar», precisa el médico de urgencias.
De hecho, un dormitorio ligeramente fresco facilita la disminución natural de la temperatura necesaria para dormir, y luego un calentamiento gradual por la mañana ayuda al cuerpo a reactivar su metabolismo.
¿Cómo motivarse finalmente al amanecer?
Si su cuerpo parece lento en invierno, algunos gestos simples pueden transformar sus despertares… y evitar el famoso «solo cinco minutos más…».
- Utilice un simulador de amanecer (una lámpara que imita el amanecer) para regular la melatonina y la serotonina;
- Beba un vaso grande de agua tibia o expóngase a la luz al levantarse para reactivar el metabolismo;
- Prepare ropa abrigada cerca de la cama, póngase en actividad inmediata (estiramientos, ducha tibia) y practique actividad física regular para aumentar su energía.
Tener ropa abrigada o calcetines cómodos al pie de la cama también puede ayudar a levantarse más fácilmente. ¿El objetivo? Mejorar su comodidad y enviar una señal clara al organismo: ¡sí, este comienzo de día puede ser formidable!
