Los niños y adolescentes que siguen una dieta vegetariana pueden gozar de mejor salud, siempre y cuando se asegure una nutrición equilibrada. Es fundamental prestar atención a la ingesta adecuada de nutrientes esenciales para un crecimiento y desarrollo óptimos.
Una alimentación vegetariana bien planificada puede ofrecer beneficios para la salud en estas etapas de la vida, pero requiere un conocimiento cuidadoso de las necesidades nutricionales específicas. Se debe asegurar la suficiente cantidad de proteínas, hierro, calcio, vitamina B12 y otros nutrientes que a menudo se encuentran en mayor concentración en productos de origen animal.
La clave para una dieta vegetariana saludable en la infancia y adolescencia reside en la variedad y la combinación adecuada de alimentos vegetales. Incluir legumbres, cereales integrales, frutas, verduras y frutos secos en la dieta diaria puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales de los jóvenes.
