Un nuevo estudio revela que etiquetas de advertencia actualizadas, que señalan los riesgos aumentados de enfermedades específicas como el cáncer, serían más efectivas para motivar a las personas a reducir su consumo de alcohol en comparación con las advertencias actuales.
Actualmente, las etiquetas de alcohol en Estados Unidos no han cambiado desde finales de los años 80. Estas advierten sobre los riesgos de beber durante el embarazo, manejar bajo los efectos del alcohol o operar maquinaria pesada, además de una notificación vaga sobre posibles problemas de salud. Sin embargo, según la investigadora Anna Grummon de la Universidad de Stanford, la mayoría de las personas ignora estas advertencias, que no reflejan los avances en la investigación sobre otros daños a la salud causados por el consumo de alcohol.
El estudio, realizado con más de mil adultos estadounidenses, probó ocho nuevas etiquetas que advertían sobre una variedad de riesgos para la salud asociados al consumo de alcohol, como cáncer, enfermedades hepáticas, demencia e hipertensión. Los resultados mostraron que estas advertencias más específicas no solo informaron mejor a la población sobre los riesgos, sino que también motivaron a las personas a reducir su consumo.
Aunque hay un creciente llamado a actualizar estas etiquetas, incluyendo la solicitud del ex cirujano general Vivek Murthy para incluir advertencias sobre el riesgo de cáncer, hasta ahora no se han implementado cambios significativos. La discusión sigue abierta, pero los hallazgos de este estudio refuerzan la importancia de informar de manera clara y precisa sobre los riesgos del alcohol para la salud pública.
