Una abuela en Auckland ha denunciado la falta de empatía de los conductores de autobús que dejaron varada a su nieta de 11 años luego de que la menor olvidara su cartera camino al colegio.
Monica Genet relató que el incidente ocurrió el pasado martes, mientras la estudiante intentaba trasladarse desde Pt Chevalier hacia Ponsonby. A pesar de que la niña vestía su uniforme escolar y explicó su situación de manera educada, los conductores de dos autobuses diferentes se negaron a prestarle ayuda y le ordenaron abandonar el vehículo.
La situación dejó a la menor angustiada y en lágrimas en la acera. Según Genet, la parada del autobús se encontraba a 20 minutos de su hogar y el trayecto a pie hasta la escuela habría superado la hora de caminata. En ese momento, la familia no contaba con transporte propio disponible, ya que la madre de la niña utilizaba el automóvil para su trabajo.
Ante lo sucedido, Genet presentó una queja formal ante Auckland Transport, manifestando sentirse «realmente enojada y molesta». La mujer cuestionó la falta de compasión hacia una niña que fue honesta sobre su olvido, contrastándolo con situaciones en las que adultos que se niegan a pagar el pasaje son permitidos en el transporte sin que haya intervención alguna.
Genet señaló que ha decidido alzar la voz con la esperanza de que otros estudiantes no pasen por una experiencia similar, describiendo a su nieta como traumatizada tras haber sido «básicamente dejada en la acera en lágrimas».
Por su parte, se ha informado previamente que los operadores de transporte tienen instrucciones de permitir viajes gratuitos en aquellos casos donde intervenir pueda representar un problema de seguridad.
