Brote de hantavirus en crucero neerlandés pone en alerta a diversas autoridades sanitarias
Un brote de hantavirus a bordo del crucero neerlandés MV Hondius ha activado protocolos de seguimiento en varios países, mientras las autoridades sanitarias intentan localizar a pasajeros que abandonaron la embarcación tras registrarse el primer fallecimiento.
La empresa operadora del buque, Oceanwide Expeditions, informó que 29 pasajeros, entre los que se encuentran seis ciudadanos estadounidenses, podrían estar en riesgo de portar el virus. Estas personas desembarcaron en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril, poco después de que se reportara la primera muerte. Actualmente, el paradero de muchos de estos pasajeros es desconocido.
En Estados Unidos, los funcionarios de salud de los estados de Arizona, California, Georgia, Texas y Virginia se encuentran monitoreando a residentes que viajaron en el crucero. Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han clasificado el brote como una respuesta de emergencia de «Nivel 3», que representa el nivel más bajo de activación de emergencia.
Balance de casos y fallecimientos
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de casos confirmados ha ascendido a cinco. En total, ocho personas son sospechosas de haber contraído el virus, incluyendo a un ciudadano suizo.
El brote ha dejado un saldo de tres fallecidos: una pareja de nacionalidad neerlandesa y un ciudadano alemán. No obstante, la OMS aclaró que, de los cinco casos confirmados, solo uno ha muerto a causa del virus, mientras que no se ha confirmado que las otras dos defunciones fueran provocadas por el hantavirus.
Expertos de la OMS señalaron que las personas que contrajeron el virus estuvieron en «contacto cercano» dentro de una situación confinada específica.
Nuevos casos y llamados a la calma
La situación sigue evolucionando, ya que las autoridades sanitarias del Reino Unido informaron sobre un nuevo caso potencial en la isla de Tristán de Acuña, donde un tercer ciudadano británico ha sido diagnosticado con sospecha de hantavirus.
Ante la preocupación generada, Maria Van Kerkhove, epidemióloga de enfermedades infecciosas, instó a la población a no entrar en pánico. Durante una rueda de prensa, Van Kerkhove enfatizó que “esto no es COVID, esto no es influenza”, subrayando que el hantavirus se propaga de una manera muy diferente a estas enfermedades.
El incidente también contó con un giro inesperado cuando un médico estadounidense, quien inicialmente se encontraba en el viaje por vacaciones, terminó asumiendo la tarea de tratar a los pacientes infectados a bordo de la nave.
