El año 2025 que concluye ha sido un período de notables avances en la investigación médica. Se han desarrollado terapias efectivas y se han sentado las bases para futuros logros. A continuación, destacamos algunos de los avances médicos más relevantes del año.
Tratamiento innovador para la menopausia sin hormonas
La menopausia se produce cuando los óvulos se agotan y los ovarios dejan de funcionar, lo que conlleva una disminución significativa de los estrógenos, hormonas producidas principalmente por estos órganos. Esta reducción de estrógenos en sangre es la causa de síntomas como los sofocos. Tradicionalmente, se han utilizado terapias hormonales sustitutivas para aliviar estos síntomas, pero este tratamiento no es adecuado para mujeres con ciertas enfermedades o antecedentes de cáncer de mama o de endometrio.
Elinzanetant es un nuevo medicamento no hormonal que actúa bloqueando las sustancias químicas cerebrales responsables de los sofocos y sudores. Desarrollado por los laboratorios Bayer y comercializado bajo la marca Lynkuet, ha sido aprobado recientemente por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y, más recientemente, por la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
El descenso del nivel de estrógenos en sangre es el responsable de la aparición de los síntomas de la menopausia, como los sofocos.
Epinefrina en aerosol para emergencias alérgicas
La epinefrina o adrenalina es una hormona y neurotransmisor vital para el organismo, desempeñando un papel crucial en situaciones de emergencia al activar respuestas fisiológicas rápidas. En medicina, se utiliza para tratar reacciones alérgicas graves, requiriendo una administración lo más rápida posible, tradicionalmente mediante inyección. Las personas con historial de alergias graves suelen llevar consigo epinefrina autoinyectable.
En agosto pasado, la (FDA) aprobó Neffy, un aerosol nasal de epinefrina para el tratamiento de emergencia de reacciones alérgicas, incluyendo la anafilaxia, en adultos y niños a partir de 30 kilos.
“Esta aprobación ofrece la primera alternativa a la inyección para el tratamiento de la anafilaxia. La anafilaxia puede ser mortal y algunas personas, especialmente los niños, pueden dudar o evitar el tratamiento por miedo a las inyecciones”, explicó la doctora Kelly Stone, directora asociada de la División de Neumología, Alergia y Cuidados Intensivos del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA.
Prevención del VIH con inyecciones de larga duración
Lenacapavir, con solo dos inyecciones anuales, ha demostrado ser altamente eficaz en la prevención de la infección por VIH. Inicialmente utilizado para tratar a personas con VIH que habían desarrollado resistencia a otros antirretrovirales, ha sido aprobado recientemente por la Agencia Europea del Medicamento y la FDA para su uso preventivo.
Se recomienda para personas con mayor riesgo de infección, como trabajadores sexuales o parejas de personas seropositivas. Si bien existía terapia preventiva para el VIH, requería una pastilla diaria. La administración de una inyección cada seis meses ofrece ventajas significativas en términos de adherencia al tratamiento y discreción.
“Aunque aún no contamos con una vacuna contra el VIH, lenacapavir es una excelente opción. Se trata de un antirretrovírico de acción prolongada que, según los ensayos, previene la infección en casi todas las personas en riesgo”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
Este 2025 que ahora termina ha sido un año provechoso en lo relativo a la investigación médica.
Avances en la regeneración de tejidos gracias al ajolote
Las investigaciones sobre el ajolote en 2025 han logrado desentrañar los mecanismos que permiten a este anfibio regenerar extremidades y partes de su cuerpo, abriendo grandes esperanzas para la medicina regenerativa del futuro.
Dos universidades estadounidenses, Harvard y Northeastern, han realizado estudios sobre este animal, descubriendo diversos mecanismos que contribuyen a la regeneración. El estudio de la Universidad de Northeastern se centró en el ácido retinoico, identificándolo como un “GPS molecular” que guía a las células para reconstruir la estructura correcta del miembro perdido, indicando la posición exacta y el tipo de tejido que deben formar.
El ácido retinoico también está presente en el cuerpo humano, aunque su acción es limitada. Sin embargo, estos hallazgos podrían conducir a nuevas terapias regenerativas prometedoras.
Inteligencia artificial al servicio de la salud
Los avances en inteligencia artificial (IA) son notables, ya que esta tecnología es capaz de realizar numerosas tareas en el ámbito sanitario. La IA puede analizar imágenes médicas como radiografías y resonancias para detectar cáncer, retinopatía diabética y alzhéimer con alta precisión. También identifica signos predictivos de enfermedades crónicas analizando datos genéticos y clínicos.
La IA destaca en la medicina personalizada, adaptando tratamientos al perfil genético e historial de cada paciente, prediciendo la progresión de enfermedades y la respuesta a terapias. Además, automatiza tareas administrativas, permitiendo a los profesionales de la salud dedicar más tiempo a la atención de los pacientes. Se espera que, en los próximos años, la inteligencia artificial continúe desarrollando su potencial como herramienta de apoyo al criterio médico en diversas áreas de la salud.
