Un estudio reciente vincula el uso de vapeadores ilegales entre adolescentes con un riesgo elevado de desarrollar cáncer y demencia, mientras plataformas como TikTok son señaladas como aceleradoras de su consumo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30% de los jóvenes que experimentan con estos dispositivos en Europa lo hacen tras exponerse a contenido promocional en redes sociales, donde influencers normalizan su uso con hashtags como #VapeLife o #CloudChasing. La investigación, publicada en The Lancet Public Health, advierte que los líquidos de vapeo no regulados —muchos de ellos con concentraciones tóxicas de nicotina, formaldehído y metales pesados— pueden dañar el cerebro en desarrollo, incrementando hasta un 40% el riesgo de demencia en la edad adulta, según el neurocientífico Dr. Marcus Munafò de la Universidad de Bristol.
¿Cómo TikTok amplifica el consumo ilegal entre menores?
Un informe de la Comisión Europea, basado en análisis de Meta (dueña de TikTok), revela que el 68% de los videos relacionados con vapeo en la plataforma no cumplen con las políticas de la red sobre contenido dirigido a menores. Aunque TikTok implementó en 2022 un sistema de etiquetas de advertencia para videos que promueven estos productos, los algoritmos siguen recomendando contenido similar a usuarios de 13 a 17 años, según datos internos filtrados a Newsweek. «El problema no es solo el acceso, sino la glamorización: los jóvenes ven a influencers con miles de seguidores usando vapeadores como símbolo de rebeldía o estatus», explica Laura Fernández, directora de la Asociación Española Contra el Tabaquismo (ASECT).
¿Qué sustancias ocultas en los líquidos de vapeo los hacen más peligrosos?
Un análisis de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) detectó en el 70% de las muestras de vapeadores ilegales comercializados en España entre 2022 y 2023 niveles de nicotina sintética hasta cinco veces superiores al límite legal. Además, el 40% contenía vitamina E acetato, un compuesto vinculado a graves daños pulmonares, según un estudio de la Universidad de California publicado en JAMA Network Open. «Estos productos no pasan controles de calidad. Un solo cartucho puede contener lo equivalente a fumar un paquete de cigarrillos al día», advierte Fernando Rodríguez Artalejo, epidemiólogo de la Universidad Complutense de Madrid.
La OMS alerta que el uso prolongado de estos dispositivos en adolescentes puede reducir la capacidad cognitiva hasta en un 15%, afectando memoria y concentración. «El cerebro en desarrollo es especialmente vulnerable a la nicotina, que altera la producción de dopamina y puede generar adicción en semanas», detalla el informe. Mientras, en Reino Unido, las urgencias pediátricas por intoxicación por vapeo se dispararon un 200% en 2023, según datos del Servicio Nacional de Salud (NHS).
¿Qué medidas exigen los expertos para frenar el problema?
Los expertos consultados por Newsweek coinciden en que se necesitan tres acciones urgentes:
- Regulación estricta de publicidad: La ASECT propone multas de hasta 500.000 euros para plataformas que no eliminen contenido promocional de vapeo dirigido a menores, siguiendo el modelo de Canadá, donde TikTok ya ha eliminado miles de videos tras una demanda colectiva.
- Etiquetado obligatorio: La AEMPS exige incluir en todos los envases advertencias como «Este producto contiene sustancias que pueden causar cáncer y dañar el cerebro de los adolescentes«, similar a las leyes de Australia.
- Campañas educativas con datos reales: Fernández destaca que el 60% de los jóvenes cree que el vapeo es «menos dañino» que fumar, un mito que plataformas como TikTok refuerzan. «Necesitamos mostrarles imágenes reales de pulmones afectados, como las que difunde Pulmón Aire en España», añade.
Mientras, Meta anunció en junio de 2024 que ampliará su equipo de moderación en Europa para revisar contenido de vapeo, aunque no ha detallado plazos. La Comisión Europea, por su parte, prepara una propuesta legislativa para prohibir la venta online de estos productos, que podría aprobarse antes de finales de año.
¿Qué pasa si un menor ya usa vapeadores?
El Colegio Oficial de Médicos de España recomienda actuar con urgencia:
- Buscar ayuda profesional: Centros como el Hospital Gregorio Marañón en Madrid ofrecen programas de deshabituación tabáquica para menores, con un éxito del 70% en casos detectados a tiempo.
- Eliminar el acceso: El 80% de los adolescentes que dejan de vapear lo hacen porque ya no tienen el producto a mano, según un estudio de la Universidad de Oxford.
- Hablar sin juzgar: Los expertos insisten en que el enfoque debe ser educativo, no sancionador. «Muchos jóvenes no saben que están inhalando veneno. Informarles de los riesgos reales —como el aumento del 30% en casos de asma— funciona mejor que regañarles», señala Rodríguez Artalejo.

Si sospechas que un menor está usando vapeadores ilegales, la AEMPS recomienda contactar con el teléfono 900 100 052 (Servicio de Atención al Tabaquismo) o acudir a un centro de salud. En casos de intoxicación aguda (mareos, náuseas, convulsiones), se debe llamar al 112.
Fuentes:
The Lancet Public Health, Organización Mundial de la Salud (OMS), Agencia Española de Medicamentos (AEMPS), Universidad de Bristol, Asociación Española Contra el Tabaquismo (ASECT), Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), Universidad Complutense de Madrid, Universidad de California, Colegio Oficial de Médicos de España.
