La actriz húngara Kata Bach anunció su partida del Vígszínház después de una década, una decisión que tomó en enero pasado pero que se hizo pública en junio. Bach describió la experiencia como un momento difícil, ya que el teatro se había convertido en su hogar y la idea de dejarlo la hacía cuestionar su futuro en la actuación.
En una entrevista concedida a Deszkavízio, la actriz compartió que su vínculo con el Vígszínház también estaba ligado a su relación con su esposo, József Wunderlich, a quien conoció en el teatro. “Es un lugar donde hemos vivido momentos maravillosos juntos”, afirmó.
Una decisión meditada
Bach explicó que, aunque la incertidumbre la abrumó durante un tiempo, en los últimos meses encontró nuevas oportunidades que le permitieron sentirse libre. Reconoció que, tras años de trabajar con excelentes directores y protagonizar importantes papeles, había sido ingenua al creer que eso le garantizaría un lugar en la industria, comprendiendo que las oportunidades son a menudo aleatorias.
Mivel éveken át nagyon jó rendezőkkel dolgoztam, nagy szerepeket játszottam, bíztam abban, hogy ezzel biztosítva van a helyem a szakmában. Naiv voltam, mert sajnos ez nem így működik, teljesen véletlenszerű, hogy kinek mikor jutsz eszébe. Semminek semmilyen következménye nincs.
La decisión también fue un proceso complejo para József Wunderlich, quien, aunque permanece como miembro destacado del Vígszínház, presenció de cerca la lucha de su esposa. Wunderlich expresó que la partida de Bach fue difícil, especialmente porque precedió a un largo período de reflexión sobre cómo mantener la dignidad y el bienestar, tanto al quedarse como al irse. Subrayó que se trataba más de una cuestión de dignidad humana que profesional.
Wunderlich relató que su esposa intentó preservar su dignidad durante dos años mientras permanecía en la compañía, pero finalmente se hizo evidente que esa situación no era sostenible. “La única decisión humana real fue romper con ese entorno”, declaró el actor, quien también admitió el dolor de esta separación, ya que ambos le deben mucho al Vígszínház y a sus colegas.
Az én megélésem szerint Katus két éven keresztül próbálta úgy megőrizni az emberi méltóságát, hogy maradt. Aztán ez a két év azt a képet mutatta, hogy ez nem fenntartható így tovább. Akkor viszont az volt az egyetlen valódi emberi döntés, hogy szakítani kell ezzel a közeggel
La pareja se casó hace algunos años y tienen dos hijos: Juliska, nacida en 2018, y Jancsi, en 2021. Bach experimentó la transición como madre, lo que la afectó física y emocionalmente. “Me sentí muy mal físicamente, llegué al límite. Básicamente, el director dejó claro que no quería trabajar conmigo, lo que me llevó a un estado muy malo. Pasé por muchos procesos de duelo, pero me sentí aliviada cuando tomé esta decisión”, compartió la actriz.
Ahora, Bach se siente optimista y considera que su partida le ha abierto nuevas puertas. Actualmente participa en un proyecto de educación teatral para adolescentes, dirige recorridos literarios y es invitada a presentaciones de libros. Reconoce que aún está aprendiendo a desenvolverse de forma independiente, sin el apoyo de una compañía teatral, un proceso que continúa.
