Un hongo mortal se está propagando por los Estados Unidos, y los investigadores advierten sobre su alta resistencia a los tratamientos convencionales.
Candida auris, una especie fúngica identificada por primera vez en Japón en 2009, está siendo monitoreada de cerca en EE. UU. debido a la creciente preocupación por su potencial amenaza para la salud pública.
Aunque este “superhongo” ya se conocía desde hace algunos años, una nueva revisión liderada por investigadores del Hackensack Meridian Center for Discovery and Innovation (CDI) lo ha catalogado como una amenaza en aumento, debido a su creciente resistencia y virulencia.
El hongo representa un peligro particular para las personas con sistemas inmunológicos debilitados. Hasta la fecha, ha infectado al menos 7,000 personas en 27 estados de EE. UU. este año, según datos recopilados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El estudio, publicado en Microbiology and Molecular Biology Reviews, reveló que la pared celular del hongo es singular, ya que su densa estructura le ayuda a resistir los fármacos y las interacciones con el organismo huésped.
Además, ha desarrollado mecanismos para sobrevivir, como la capacidad de cambiar de crecimiento en forma de levadura a una propagación impulsada por filamentos. Puede adherirse a la piel humana y modificar su expresión genética en respuesta a los cambios ambientales, lo que contribuye a su habilidad para eludir los métodos de tratamiento.
Candida auris representa una amenaza particularmente grave, pero todas las infecciones fúngicas invasivas, que afectan a alrededor de 6.5 millones de personas al año, están asociadas con altas tasas de mortalidad.
Existen estrategias para combatir la infección por Candida auris. Si bien el superhongo puede desarrollar mecanismos para evadir la respuesta inmune, las estrategias de vacunación y tratamiento son posibles, aunque los investigadores buscan fortalecerlas.
Actualmente, hay cuatro clases de fármacos antifúngicos disponibles, con diferentes grados de eficacia, y tres nuevos fármacos se encuentran en ensayos clínicos o en etapas de reciente aprobación. Las pruebas de laboratorio han resultado complicadas hasta ahora, con resultados que a veces conducen a una identificación errónea con otras levaduras, lo que puede retrasar el camino hacia la búsqueda de opciones de tratamiento confiables.
“En conjunto, estos datos subrayan la necesidad de desarrollar nuevos agentes antifúngicos con actividad de amplio espectro contra patógenos fúngicos humanos, mejorar las pruebas de diagnóstico y desarrollar modalidades adyuvantes basadas en la inmunidad y la vacunación para el tratamiento de pacientes de alto riesgo”, afirmaron los investigadores en un comunicado conjunto.
“Además, los esfuerzos futuros deben centrarse en aumentar la conciencia sobre las enfermedades fúngicas mediante el desarrollo de mejores mecanismos de vigilancia, especialmente en países con pocos recursos.
“Todos estos avances deberían ayudar a mejorar los resultados y el pronóstico de los pacientes afectados por infecciones fúngicas oportunistas”.
¿Tiene alguna información sobre una historia científica que Newsweek debería cubrir? ¿Tiene alguna pregunta sobre Candida auris? Contáctenos a través de science@newsweek.com.
Referencia
Chowdhary, A., Lionakis, M. S., & Chauhan, N. (2025). Candida auris: Host interactions, antifungal drug resistance, and diagnostics. Microbiology and Molecular Biology Reviews. https://doi.org/10.1128/mmbr.00187-22
