Un caso reciente publicado en Cureus describe un caso inusual de eritema gyratum repens (EGR) sin la presencia de un tumor asociado, una condición poco común que normalmente se relaciona con neoplasias subyacentes. El EGR se manifiesta como patrones de erupción cutánea en forma de ondas que se expanden rápidamente, y este caso particular se presentó en un paciente con artritis reumatoide.
El eritema gyratum repens es una dermatosis rara, caracterizada por lesiones cutáneas que se asemejan a ondas o anillos concéntricos. Tradicionalmente, se ha asociado con cánceres, especialmente linfomas y carcinomas. Sin embargo, este informe detalla un caso en el que un paciente desarrolló EGR en el contexto de una enfermedad autoinmune, específicamente la artritis reumatoide, sin evidencia de malignidad.
El caso presentado involucra a un paciente que experimentó la aparición repentina de lesiones cutáneas características de EGR. Tras una evaluación exhaustiva, no se identificó ningún signo de cáncer. El diagnóstico se confirmó mediante biopsia de piel, y el tratamiento se centró en controlar la artritis reumatoide subyacente. La mejoría de la enfermedad reumática resultó en una reducción significativa de las lesiones cutáneas del EGR.
Este hallazgo sugiere que, aunque la asociación con neoplasias es común, el eritema gyratum repens puede presentarse en pacientes con enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide. Esto amplía el espectro de posibles causas del EGR y destaca la importancia de considerar enfermedades sistémicas en el diagnóstico diferencial de esta condición dermatológica poco frecuente.
