Las autoridades sanitarias de Irlanda han emitido una advertencia a la población debido a la propagación de un virus estomacal altamente contagioso. El virus, conocido comúnmente como el “virus del invierno” o norovirus, está circulando a “altos niveles” en todo el país y se espera que continúe su expansión, especialmente durante la temporada festiva.
Según la HSE (Servicio Ejecutivo de Salud), los casos confirmados de norovirus están en aumento. Este virus causa principalmente vómitos y diarrea, y se propaga fácilmente a través del contacto cercano, superficies contaminadas y alimentos. El Centro de Vigilancia de la Protección de la Salud (HPSC) ha señalado que el norovirus es una causa común de gastroenteritis.
La advertencia se produce en un momento en que Irlanda también está experimentando altos niveles de gripe, lo que está ejerciendo una presión adicional sobre los servicios de salud y atención. Las autoridades sanitarias han explicado que los brotes de norovirus y gripe en hospitales y residencias de ancianos pueden causar interrupciones significativas y aumentar los riesgos para pacientes y personal.
Se recomienda a las personas que presenten síntomas respiratorios, vómitos o diarrea que eviten visitar hospitales, residencias de ancianos o personas vulnerables en sus hogares. También se aconseja evitar visitas sociales a centros de atención mientras se esté enfermo.
Aunque el norovirus es desagradable, la mayoría de las personas se recuperan rápidamente sin necesidad de tratamiento médico, siendo suficiente la hidratación. Sin embargo, para frenar su propagación, la HSE insta al público a tomar precauciones, como permanecer en casa durante 48 horas después de que desaparezcan los síntomas.
Otras recomendaciones incluyen evitar ir al trabajo o a la escuela hasta que hayan pasado al menos 48 horas desde que cesaron los síntomas, evitar visitar hospitales y residencias de ancianos, y abstenerse de socializar mientras se esté enfermo y durante dos días después. Se aconseja a quienes experimenten vómitos o diarrea que eviten acudir a los servicios de urgencias, buscando en su lugar el consejo de un farmacéutico o médico de cabecera por teléfono.
En caso de sentirse gravemente enfermo, se debe acudir al servicio de urgencias, pero se debe informar al personal de recepción sobre los síntomas de vómitos o diarrea para que se tomen las precauciones adecuadas.
La HSE también recuerda la importancia de lavarse las manos con frecuencia y a fondo con agua y jabón, ya que los geles hidroalcohólicos no eliminan el norovirus. Las superficies contaminadas deben desinfectarse con un limpiador a base de lejía, la ropa de cama y la ropa afectada deben lavarse por separado a alta temperatura, y no se deben compartir toallas ni paños. Además, se recomienda evitar el consumo de alimentos crudos y sin lavar.
Los síntomas del norovirus incluyen náuseas, vómitos, diarrea, fiebre leve, dolor de cabeza, calambres estomacales y dolores musculares. Estos síntomas suelen aparecer entre uno y dos días después de la infección y duran hasta tres días. No existe una cura para el norovirus, por lo que lo mejor es permanecer en casa hasta sentirse mejor y permitir que el virus siga su curso. Los antibióticos no son efectivos, ya que el virus es de origen viral.
