El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el domingo que Groenlandia debería considerar un acuerdo con su país, comparando la defensa del territorio danés con “dos trineos tirados por perros”.
El mandatario hizo estas declaraciones mientras conversaba con periodistas a bordo del Air Force One, en su trayecto de regreso de Florida a la Casa Blanca.
Trump también advirtió que, de no ser adquirida por Estados Unidos, “Rusia o China lo harán, y yo no permitiré que eso suceda”.
Esta declaración refuerza otras manifestaciones previas del líder estadounidense sobre su interés en que la isla se convierta en territorio americano. Autoridades europeas ya han rechazado la postura del presidente.
Ante la pregunta sobre un posible acuerdo, Trump afirmó que “le encantaría llegar a un acuerdo”, pero que “de una forma u otra, vamos a quedarnos con Groenlandia”.
Según una portavoz de la Casa Blanca, el presidente y su equipo están “discutiendo cómo sería una posible compra” del territorio, a pesar de la insistencia de Dinamarca en que la isla no está a la venta.
El presidente argumenta que el territorio es fundamental para la estrategia militar estadounidense y critica la supuesta falta de esfuerzos de Dinamarca para protegerlo.
La reciente operación militar de Estados Unidos, que capturó al dictador venezolano Nicolás Maduro, ha reavivado las preocupaciones sobre la posibilidad de que Groenlandia se enfrente a un escenario similar.
¿Por qué Trump quiere Groenlandia?
La ubicación estratégica y los recursos de Groenlandia podrían beneficiar a Estados Unidos.
La región se encuentra en la ruta más corta entre Europa y América del Norte, lo que es vital para el sistema de alerta temprana de misiles balísticos de EE. UU.
Estados Unidos ha expresado interés en expandir su presencia militar en la isla ártica, incluyendo la instalación de radares para monitorear las aguas entre la isla, Islandia y Gran Bretaña, utilizadas por buques de la marina rusa y submarinos nucleares.
En diciembre, Trump declaró a periodistas: “Necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional, no para minerales… Si observas Groenlandia, de arriba a abajo en la costa, verás barcos rusos y chinos por todas partes”.
Datos de navegación muestran que la mayor parte de la navegación china en aguas árticas se produce en el Ártico del Pacífico y en la Ruta Marítima del Norte, cerca de Rusia.
La mayor parte de la navegación rusa en el Ártico se realiza a lo largo de la costa de Rusia, aunque analistas señalan que los submarinos rusos navegan frecuentemente por las aguas entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido.
En términos generales, el Ártico se está militarizando cada vez más, con los países de la OTAN, China y Rusia expandiendo sus actividades en la región.
La isla, cuya capital, Nuuk, está más cerca de Nueva York que de la capital danesa, Copenhague, posee riquezas en minerales, petróleo y gas natural.
Sin embargo, el desarrollo ha sido lento y la minería ha recibido inversiones estadounidenses muy limitadas.
