El tenista español Carlos Alcaraz, actualmente número uno del mundo, aterriza en Melbourne con un objetivo claro: levantar su primer título del Abierto de Australia y, de paso, convertirse en el jugador más joven en completar un «career Grand Slam» – ganar los cuatro grandes torneos de tenis.
Con tan solo 22 años, Alcaraz ya ha conquistado Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos. Una victoria en Melbourne Park le permitiría superar el récord de Don Budge, quien logró la hazaña de los cuatro grandes con apenas 22 años y 357 días en 1938.
“Prefiero ganar mi primer Abierto de Australia a defender mis títulos en Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos el año que viene”, declaró Alcaraz en noviembre, a pocos meses de cumplir los 23 años el 5 de mayo.
Un triunfo en Australia significaría su séptimo título de Grand Slam, un hito que lo convertiría en el primer tenista masculino en alcanzar esta cifra antes de los 23 años.
Sin embargo, el Abierto de Australia ha sido históricamente un desafío para Alcaraz. En las últimas dos ediciones, su camino se detuvo en los cuartos de final.
Este año, la preparación del español se ha visto marcada por una inesperada ruptura con su entrenador de toda la vida, Juan Carlos Ferrero, quien lo guio desde la adolescencia hasta la cima del tenis mundial en siete años. Los motivos de esta separación se mantienen en secreto, generando gran expectación en el mundo del tenis.
La gran incógnita del torneo será, por tanto, cómo afectará la ausencia de Ferrero al rendimiento de Alcaraz. El entrenador fue clave en la estrategia del español para contrarrestar a su principal rival, Jannik Sinner, quien le arrebató el título de Wimbledon en 2025.
De hecho, Alcaraz y Ferrero dedicaron dos semanas a analizar las fortalezas y debilidades de Sinner antes de que el español lograra vencerlo en la final del Abierto de Estados Unidos en cuatro sets.
A pesar de esta victoria, Sinner, el actual campeón del Abierto de Australia, es considerado el principal favorito por las casas de apuestas, ligeramente por delante de Alcaraz.
