La administración Trump ha anunciado un plan para mejorar el suministro eléctrico en la región del Atlántico Medio de Estados Unidos, buscando una mayor fiabilidad y asequibilidad para los consumidores. La iniciativa busca abordar los desafíos de una infraestructura eléctrica obsoleta.
Amazon ha manifestado su apoyo a este objetivo, afirmando que cubrirá la totalidad de sus costos energéticos y se compromete a que sus centros de datos no incrementen las tarifas eléctricas para los usuarios. La compañía ha instado a otros grandes consumidores de energía a adoptar una postura similar.
En este sentido, Amazon está colaborando con operadores de la red eléctrica, empresas de servicios públicos y otros socios para asegurar que la infraestructura esté preparada para satisfacer la demanda futura, evitando que los costos recaigan sobre los contribuyentes.
