El crecimiento económico de Australia se desaceleró hasta alcanzar un 0,3% durante el primer trimestre del año, según informó Reuters.
Este resultado quedó por debajo de las estimaciones previstas. De acuerdo con CNBC, el incumplimiento de las expectativas se atribuye a la incidencia de climas severos y a una débil demanda en el mercado.
En cuanto al sector público, WHTC reportó que el gasto del gobierno australiano se mantuvo plano durante el primer trimestre, lo que impidió que se generara un impulso adicional para el Producto Interno Bruto (PIB).
Estos datos coinciden con las estadísticas de finanzas gubernamentales de la Oficina Australiana de Estadísticas (ABS) correspondientes al trimestre de marzo de 2026, las cuales analizan el balance operativo neto y la tributación del periodo.
